¿QUÉ ESTERILLA ME COMPRO?

Hoy queremos dar respuesta a una de las preguntas que más veces nos hacéis en el estudio. Somos conscientes que ahora mismo hay muchísimas opciones, texturas, acabados, materiales… que hace que la toma de decisión, sumándole las pocas opciones de probarlas, sea una tarea compleja.

Cuando vas avanzando en tu práctica el hecho de tener una buena esterilla es algo fundamental e incuestionable. Tu propia esterilla y su calidad son decisiones que ni siquiera ves como un gasto, forman parte de una inversión en ti y en tu práctica.

Confiamos que leyendo nuestras recomendaciones y consejos podemos dar con un poco de luz en el proceso.

Lo primero que tenemos que tener claro es el tipo o estilo de yoga que solemos practicar ya que en base a eso, tendremos que buscar unas u otras cualidades en la esterilla. Por ejemplo, si practicas vinyasa flow necesitarás un buen agarre y adherencia o si sueles trabajar en tu práctica con muchos equilibrios el grosor será clave en tu decisión.

Otro detalle importante son las medidas, grosor y super importante, el peso de tu esterilla ya que puede darse el caso que la esterilla sea una maravilla pero el hecho de portarlas todo el día encima pueda ser algo muy engorroso.

Un buen ejercicio es pensar en como es un día regular en tu vida. Que forma, vehículo o transporte tienes de desplazarte. Es posible que tengas que viajar, usar algún bolso o mochila específico y quizás no pases por tu casa en todo el día después de salir a primero hora directa al trabajo. Todos esos detalles de tu rutina serán determinantes a la hora de decidir tu compra.

Además, a todos estos detalles hay que sumarle el hecho de buscar un producto que sea sostenible y respetuoso con el medio ambiente algo que por suerte cada vez es más frecuente, garantizarnos que las esterillas han sido fabricadas con materiales naturales y/o reciclados evitando compuestos nocivos para nosotros y para el medio ambiente.

En líneas generales para el peso solemos recomendar que ronde el 1-3 kg y la longitud sea de 170 – 180 cm con un grosor de 4-6 mm pero como hemos ido comentando, dependerá mucho de tus necesidades.

Para que tengáis una variedad de productos os hemos incluido nuestra recomendación entre las que se encuentran las esterillas que tenemos a la venta en el espacio de Kurma Yoga. Son unas esterillas que en la relación calidad-precio creemos que son muy competitivas tanto que cuando algún alumno nos visita y prueba las esterillas no duda en solicitarnos una detalle que nos vuelve a confirmar lo realmente importante que es tener la oportunidad de probarlas y «sentir» que esa esterilla es la que necesitas para tu práctica.

LIFORME

Tiene dibujadas sobre ella las líneas básicas del alineación y te ayudará a colocar los pies correctamente, a establecer la distancia adecuada entre pies y manos o a ajustar el ángulo entre tus piernas entre muchas otras cosas. Puede resultar algo pesada para transportarla diariamente pero si buscas una esterilla que te dure toda la vida, ésta sin duda es la mejor opción.https://liforme.com/

Precio Aproximado: 120€ - 150€

KURMA

Nos parece que es una de las esterillas con mejor relación calidad precio. Buena adherencia y te permite transportarla sin problema incluso podría plegarse. Es para nosotras una esterilla perfecta como «fondo de armario» un básico. Además, lo mejor de todo es que las vendemos en el estudio. Así que si quieres, puedes probarlos en una de tus clases antes de comprarlo.

Precio Aproximado: 58€

MANDUKA

Tienen bastantes modelos aunque creemos que en esta marcha donde mejores resultados dan es a mayor acolchado para evitar que las articulaciones no se claven y puedas además ganar en estabilidad. Es además una marca que da garantía de por vida en sus esterillas.

Precio Aproximado: 50€ - 120€

JADE YOGA

Cuentan con varios modelos, entre los que destaca su esterilla de viaje y además la marca apuesta por el diseño sostenible y los proyectos donde el enfoque está en el medio ambiente. Son esterillas sostenibles fabricadas en caucho natural y por cada producto plantar un árbol a través del proyecto «Buy a Mat, Plan a Tree».

Precio Aproximado: +80€

BMAT

Nos gustan mucho los colores y acabados de esta marca además de la buena calidad. No las hemos probado en la escuela pero por las características de la ficha pueden ser unas buenas esterillas para personas que sudan bastante y pierden adherencia en manos y pies.

Precio Aproximado: 77,99€

LULULEMON

Además de ser una marca muy conocida en el sector, nos gusta mucho la esterilla reversible que puede usarse por ambas caras. Por un lado más antideslizante t por la otra una textura más suave para prácticas más pausadas como yin yoga.

Precio Aproximado: 60€ - 80€

CASALL

Marca española con productos de alta gama en el sector. Hace no mucho que han empezado a sacar una línea de esterillas muy interesante que nos gustaría probar para poder daros feedback pero hasta que ese momento llegue, nos guiamos por las opiniones de los clientes y parece que tienen muy buena acogida.

Precio Aproximado: 39€ - 80€

Taller Alimentación & Vida Consciente

Descubre con nosotras las herramientas que te ayudarán a mejorar a tener una vida plena y consciente.

El ritmo rápido del día a día, la rutina o las responsabilidades nos impiden tomar consciencia y disfrutar del momento presente.

Vivir conscientemente puede traducirse en una reducción del estrés, mayor concentración y relaciones más satisfactorias. Tener tiempo para ti y decidir la vida que quieres vivir aquí y ahora.

Este taller tiene como objetivo descubrir una serie de herramientas que nos ayudarán a mejorar la atención plena: como mindfulness, mindful eating [o alimentación consciente] o yoga.

¿Qué haremos en estas dos horas?

  1. Mindfulness “Desde el cuerpo físico hasta el espiritual”

Mindfulness en movimiento: running, entrenamiento, fuerza.
Mindfulness en pausa: respiración, alineación, ejes.
Pilates: el Mindfulness de la atención al cuerpo .
Reflexión final y pequeñas píldoras de Mindfulness.

  1. Introducción al Mindful Eating

Bases de la alimentación saludable.
En qué consiste el Mindful Eating: comer con consciencia y atención plena.
Beneficios para nuestro cuerpo y mente.
Hambre real vs. Hambre emocional.

  1. Práctica final de yoga para facilitar la conexión con nuestro ser.

A través de la respiración, posturas y movimientos facilitamos una conexión sanadora cuerpo-mente-espíritu.

Detalles del taller

¿Cuándo?

24
septiembre2020
19:00-21:00

¿Dónde?

¿Cuánto?¿Cuántos?

30€ – 10 personas

¿Cómo?

#volverdespacito

La vuelta suele traer sensaciones y pensamientos agridulces. En MeSpacio nos hemos propuesto hacer de esta vuelta parte de un proceso de toma de conciencia y cuidado personal. Sin forzar, ir conectando con nosotros mismos y poder recuperar los ritmos naturales.

Os iremos compartiendo en Instagram el contenido de secuencias, recetas o consejos y además los compartiremos en el blog para que así podáis tener un lugar donde encontrar todo agrupado. Ya no tenéis excusas para uniros a #volverdespacito.

Secuencias – Yoga

Work&Move

Breve secuencia con algunos consejos y posturas que podréis aplicar en vuestro día a día en el trabajo en casa o en la oficina.

Recetas

Brócoli Pesto

  • 1 brócoli
  • 1 puñado de albahaca fresca
  • Zumo de 1/2 lima
  • Ralladura lima
  • 1/2 cup de nueces pecanas tostadas o algún otro fruto seco
  • 2 dientes de ajo
  • 1/2 cup aceite oliva virgen extra
  • 2 cucharadas agua
  • Sal
  • Pimienta

Añade todos los ingredientes en el procesador de alimentos y tritura hasta que veas que va tomando consistencia de una pasta. Pruébalo para rectificar y ver si necesita más aceite, agua o sal.

Bienestar – Tips

Exfoliante corporal casero

  • 3 cucharadas miel
  • 2 cucharadas aceite oliva o aceite de almendras
  • 1/2 cup azúcar

Mezcla todos los ingredientes hasta obtener una pasta. Aprovecha el momento de la ducha para exfoliar la piel. Es recomendable aplicarlo con la piel húmeda, con movimientos circulares y con mucho cuidado para no irritar la piel.

Psoas & Yoga

Hay quienes empezamos a practicar yoga más por una necesidad psicológica que física.

Partir desde ese punto hace que la relación con esta disciplina sea una historia a largo plazo, un vínculo muy intenso con uno mismo que va más allá de sentirse a gusto en el cuerpo que tenemos.

Hay días en los que todo se remueve y no puedo dejar de llorar en la relajación final y otros, en los que tengo mucho cabreo y en los saludos al sol busco el máximo rendimiento de mí misma sacando esa rabia que dentro no sirve para nada.

El Yoga nos permite entender nuestro cuerpo en su totalidad, desde todos los prismas. Ese auto-conocimiento hace que luego, en nuestro día a día, podamos aplicar muchísimas herramientas que hemos ido aprendiendo en la practica de Yoga.

Para empezar, nosotras no somos quiénes para explicar con detalles científicos la estructura y anatomía del cuerpo pero a dónde quiero llegar es al valor del Psoas, un tejido muy profundo que es denominado bio-inteligente dado que trabajar sobre el hace que se suelten muchos bloqueos y liberar así emociones tratando de escuchar lo que nuestro cuerpo quiere decirnos.

Libro: la Anatomia del Yoga, es muy buen recurso si queréis profundizar un poco más en los aspectos físicos de la practicas de Yoga.

Explica al detalle todas las posturas además de profundizar en aspectos como la respiración o todos los músculos implicados en cada movimiento. 

Partiendo de esa base, hemos seleccionado varias posturas que nos van a permitir trabajar sobre el psoas sin olvidarnos de la importancia de estar muy presentes en cada una de ellas.

Natarajasana – Rey de los bailarines

Virabhadrasana I – El Guerrero I

Utthita Parsvakonasa – Ángulo lateral extendido

Utthita Trikonasana – Triángulo Extendido

Supta Virasana – Héroe tendido

Ustrasana – Camello

Eka Pada Rajakapotasana – Paloma Regia con una pierna

Urdhva Mukha Svanasana – Perro mirando hacia arriba

Estrés & Yoga

Llevamos un tiempo escuchando cómo el estrés se ha convertido en la causa de todos nuestros males. En mi caso, dicho estrés lo canalizo a través de dolores de tripa, caída de pelo, insomnio…y parece que los médicos (he ido a muchos) solo me lo han podido justificar con una causa: el estrés.

Hemos pasado a demonizar el concepto de estres sin ni siquiera pararnos a pensar en cómo se genera y cómo afecta a nuestro día a día. Olvidarnos que como bien ha dicho muchas veces mi amiga Beatriz Moliz, “cierto grado de estrés es necesario para sentirnos motivados, fuertes y llevar a la consecución de nuestros objetivos“.

Para analizar el estrés tenemos que pararnos e entender qué es el cortisol: simplificando muchísimo, se trata de una hormona controlada por el hipotálamo que se libera en respuesta de situaciones que nos alteran nuestro estado natural.

Si no tenemos controlados nuestros niveles de cortisol tendemos a estar fatigados, apáticos y se debilita nuestro sistema inmunológico. El problema se puede agravar cuando pasa de ser algo puntual a convertirse en una situación recurrente.

Un aumento en el cortisol provoca la liberación de aminoácidos de los músculos, glucosa desde el hígado, y ácidos grasos en el torrente sanguíneo para que el cuerpo puede tener acceso a una enorme cantidad de energía en poco tiempo. Una vez liberado el cortisol, este se encarga de la descarga de glucosa en sangre.

La glucosa genera una gran cantidad de energía en los músculos, los cuales pueden moverse con mayor rapidez y ofrecer una respuesta al estímulo mucho más inmediata.

Para nosotras, aunque estamos aún muy lejos de afirmar que somos capaces de controlar el estrés, hay varios factores que son claves por los que empezar a trabajar:

marie bretin

ALIMENTACIÓN

No solo se trata de comer de manera tranquila, masticando bien, despacio y disfrutando de ese momento si no que es también muy importante el tipo de alimentos que consumimos. Debemos priorizar en vegetales y evitar todos aquellos estimulantes como la cafeína que acaban favoreciendo el que vayamos acelerados y en consecuencia nuestro nivel de estrés empeore.

DORMIR

El descanso es determinante. si no dormimos bien y por ende no descansamos, es probable que todo nuestro día nos cueste afrontarlo igual que si estuviésemos descansados y con las pilas cargadas. Dormir es vital para que nuestra cabecita pensante pueda trabajar sin que nosotros la molestamos.

YOGA

Tienes en tu mano muchas herramientas para enfrentarte a diferentes situaciones.

Uno de los muchos beneficios de la práctica de Yoga es el impacto que tiene en nuestro sistema nervioso. En el día a día acumulamos mucha tensión muscular que si no somos conscientes de ello, puede pasarnos factura.

A través de la práctica, trabajamos con la respiración, fortalecemos cuerpo-mente y oxigenamos el cuerpo. Este estímulo nos permite liberar endorfinas y aplacar el pico de estrés latente.

Hay muchos estilos de yoga que se pueden adaptar a nuestras necesidades pero creo que es más importante encontrar las posturas que para ti tienen esos efectos que el mero hecho de ponerle un nombre y unos apellidos.

La respiración es punto clave sobre el que tenemos que trabajar. A través de diferentes flujos y asanas darle al cuerpo, a través de la respiración, otro foco sobre el que fijarse y lograr poder activar el sistema parasimpático. El sistema nervioso parasimpático aparece una vez el cuerpo siente que ha pasado el estado de alerta que lo ha tenido en tensión y que estaba generando un alto gasto energético.

Hay muchas posturas que pueden ayudarnos a relajarnos al igual que hay muchas otras que tienen la capacidad de activarnos.

Hemos seleccionado las posturas que nosotras solemos realizar cuando necesitamos despejarnos aunque insistimos que esto es algo muy personal y que depende de cada persona.

Rachel Victoria Hillis
  • Las flexiones hacia delante: nos permiten estirar la columna a la vez que sientes como te rindes al propio peso del cuerpo. Es como si por la propia inercia te dejase caer dejando que la respiración fluya y la mente se calme. Estas posturas tienen un potente efecto energético sobre nuestro cuerpo además de fortalecer y dinamizar nuestro cuerpo.
  • Apertura de caderas: aquí acumulamos gran parte de la tensión y emociones. Todas aquellas posturas en las que se trabaja sutilmente la apertura de caderas son muy relajantes. Necesitamos sostenerlas durante más tiempo para que el propio cuerpo vaya rindiéndose lentamente y reducir así la fatiga muscular después de largas jornadas sentados.
  • Curvatura de la espalda: has ciertas posturas, como Balasana, que nos permiten mantener la columna vertebral sin curvaturas como cuando eramos unos bebes. Así la musculatura pueda descansar o servirnos de contrapostura en determinadas asanas que pueden resentir nuestra columna. En otras posturas, como Bitalasana y Marjaryasana, también podéis probar a jugar a los contrastes en de la columna y darle movilidad a la espina dorsal.
  • Torsiones: podemos realizar torsiones de pie, sentados o tumbados y encontrar en ellas nuestro gran aliado pero debemos tener en cuenta realizarlas con precaución. Con las torsiones, se consigue dar al cuerpo un masaje interno y reducir tensiones. Estas posturas nos permiten oxigenar los tejidos a través del flujo sanguíneo, estiran los músculos y nos volvemos más ligeros. A nivel emocional, se trabajan puntos donde guardamos muchas emociones “ocultas” y trabajar sobre ellas de manera sutil y amable nos ayudará a ir disolviendo ciertos conflictos emocionales.

Os compartimos una secuencia de referencia:

Uttanasana

Prasarita Padottanasana

Supta Baddha Konasana

Balasana

Viparita Karani

Bitilasana y Marjaryasana

Setu Bandha Sarvangasana

Ananda Balasana

Uttana Shishosana – Incluir torsión

Psicología corporal & Yoga

El cuerpo manifiesta continuamente numerosos conflictos emocionales que cada uno de nosotros llevamos dentro. Muchas de las posturas de yoga que más nos cuestan, en especial por comprometer la parte posterior de las piernas, suelen ser aquellas en las que hay una flexión hacia delante.

Gran parte de esa tensión viene por el acortamiento de los músculos implicados en las posturas que mantenemos durante mucho tiempo en nuestro día a día cómo es pasar largas jornadas laborales sentados en una silla. Sin embargo, también hay una parte importante en la carga emocional que llevamos y que se acaba reflejando a través de nuestro cuerpo. Hay numerosas teorías que sostienen que la parte posterior representa nuestro pasado y que ese dolor que sentimos en esos puntos es por no ser capaces de dejar ir esos recuerdos o vivencias del pasado que nos están limitando y que sostenerlos nos está impidiendo avanzar.

El yoga nos ayuda a llevar a cabo esa relación entre el cuerpo físico y la mente. El cuerpo habla y trata de expresar lo que nuestra mente quizás no sea capaz de expresar con palabras. Aunque queramos ocultar una emoción es inevitable que se acabe mostrando a través del lenguaje corporal.

Lo que nos afecta a nivel emocional tiene su reflejo en el aspecto físico. A través del lenguaje corporal podemos:

  • Entender que nos dice nuestro cuerpo. Qué está pasando a nivel emocional y como poder ser capaces de verlo.
  • Expresarnos a través de él. Gracias al lenguaje corporal tenemos la oportunidad de “decir” lo que no somos capaces de decir con las palabras.

Podemos trabajar en ambos sentidos. Intentando poner foco en la observación y la escucha activa de nuestro cuerpo y además trabajar la movilidad consciente, la fluidez y la expresión corporal buscando en ello un nuevo lenguaje que complementa el resto de lenguajes que usamos.

Con la práctica de yoga ahondamos en descubrir esos bloqueos emocionales y lograr progresivamente disolverlos para que la energía pueda llegar a fluir libremente. Esta forma de entender la práctica de yoga está muy ligada a la Terapia Gestalt donde además de trabajar los aspectos emocionales se incluyen factores como el desarrollo del potencial humano entendiéndolo como un proceso integrante dónde encontrar la armonía entre todas las partes que nos conforman.

Yoga es justo eso, poder desarrollar con las asana unas habilidades corporales que nos faciliten el desbloqueo de emociones y acaban favoreciendo la confianza y la autoestima. Me gusta la frase de “Bailamos como vivimos” ya que no deja de ser un espejo de nuestro yo más interno.

Hoy nos centraremos en el grupo muscular de los Isquiotibiales (semi-tendinoso, semi-membranoso y bíceps femoral) por ser probablemente una de las grandes batallas lidiadas por todos los que nos subimos encima de la esterilla a practicar.

Ejercicios para fortalecer y estirar tus isquiotibiales -【Javier ...

Hay muchos mitos en el mundo del yoga en relación con la flexibilidad y en este punto creo que la clave es preguntarse a uno mismo el “para qué“. Para qué quieres ser más flexible…, para qué quieres llegar a tocar con las rodillas con la frente o subirte la pierna a la cabeza?.

Cada uno debemos de hacernos a pregunta siempre que veamos que estamos avanzando en una nueva dirección. Nosotras personalmente también lidiamos diariamente con esos pensamientos, pensamientos que nunca desaparecen pero es bueno observarlos para ir entendiéndonos un poquito más.

Ser más o menos flexible quizás se deba a otros factores que estamos pasando por alto como por ejemplo el tejido conectivo (fascias) y que sin darnos cuenta, sea ese el punto que nos está generando tensión o dolor y debamos trabajar por ejemplo la liberación miofascial con masajes que vayan trabajando esos tejidos que nos están comprometiendo.

Quizás también deberíamos revisar la alineación de las posturas. Cómo colocamos las rodillas o dejamos caer el peso sobre los pies. Analizar cada postura como si estuviésemos diseccionando algo es clave para entender la complejidad de las posturas y como, con ajustes tan sutiles como desplazar el peso del cuerpo hacia los metatarsos, puedas ayudar a liberar esa tensión.

Por último, aunque sé que somos las primeras que abogamos por el uso de props, es buen momento para poner en duda su versatilidad ya que en casos concretos no todo sirve para lo mismo. Igual que usar bloques o mantas nos puede ayudar a alargar la columna, si queremos extender la parte posterior de las piernas podría ser mejor prescindir de ellos y llevar el cuerpo en otra dirección.

Quizás esa elasticidad tan deseada tenga más relación con nuestra flexibilidad mental de lo que nos pensábamos.